PUNTO DE VISTA DE ISABELLA
Salí de la habitación lentamente, apoyando una mano en el marco de la puerta mientras el soporte de la vía intravenosa rodaba silenciosamente a mi lado. La enfermera de antes, que acababa de ayudarme a vestirme, se mantenía cerca, con la atención dividida: mitad en mí, mitad en el hombre que estaba recostado contra la pared junto a la puerta.
Su mirada se posó en Emilio y enseguida la apartó. Ahí estaba de nuevo: esa misma vacilación que había tenido en el rostro cu