Capítulo 61: Derrotada... Por ahora.
En los pasillos de la mansión Delacroix, la voz de Madeleine resonaba con furia, mientras los hombres de seguridad se la llevaban arrastrada de los brazos, y la mujer no dejaba de forcejear.
—¡¡¡BASTIEN!!! —su voz desgarrada resonó, llena de rabia y odio—. ¡Imbécil! ¡Eres un imbécil! ¡Mientras esperas como un idiota a tu amada puta de Margot, ella anda como una zorra cualquiera por toda Europa con otro! ¡JA~JA~JA! ¡Revolcándose con Tristan Rochette, revolcándose con él como la perra que siempr