Capítulo 10: El Puente
Liliana apretaba el volante con manos temblorosas mientras la camioneta negra recorría a toda velocidad las calles de la ciudad. Las lágrimas empañaban su vista, pero se negaba a frenar. La rueda de prensa que sus padres habían dado ese mismo día se repetía en su mente como una pesadilla de la que no podía escapar. Sus palabras, sus lágrimas, su fingida decepción: todo le quemaba el pecho como ácido.
Tenía que enfrentarlos. Tenía que mirarlos a los ojos y preguntarles por