Apolo suspira y los sigue, si algo le pasaba a esos pequeños, Hazel lo mataría, además, que no quiere que les pase nada porque obviamente los quería muy en el fondo.
Llegan a la casa que había indicado Walter, para su suerte, no había nadie en la entrada, abren la puerta y Apolo comienza a revisar la casa, Hannah deja las cosas en la mesa y sube hasta la habitación guiándose por el llanto del bebé.
—Me haré cargo del bebé, pero luego de que acabe con la guerra, me casaré con Hazel y lo criaremo