—Si, solo una hora. —Jason mira su reloj.
—Que emoción, por fin podré ver a mamá y a papá. —Hannah da pequeños saltitos.
—¡Pequeña ve a sentarte! —dice la azafata con un tono de regaño.
—Lo siento. —Se pone cabizbaja y vuelve a su lugar.
—¡Darlin, eso fue muy grosero! —Regaña Jason.
—Lo siento señor —dice afligida y se va.
—¿Por qué la regañaste? Yo creo que tenía razón, podría ocurrir una accidente. —Hazel lo fulmina con la mirada.
—Me encanta que me corrijas cuando me equivoco. —Hazel no para