Lo miré, y él me miró determinando cada aspecto de mi rostro y luego fingió una sonrisa. Y esa fue la última vez que supe de Axel.
Los días pasaron, semanas e incluso meses también y él jamás volvió a dar una señal de vida; lo cual agradecí. Lo mejor era que me empezaba a acostumbrar a tener que vivir sin él y me sentía aliviada.
✿✿✿✿✿✿✿
Mi habitación era demasiado cálida y el ambiente estaba más cargado de soledad que la misma noche tropical del exterior. Se me formo una gota de sudor en la nu