El doctor miró a los asustados padres y les sonrió, esto alivió un poco más a la pareja que esperaban con ansias que el hombre hablará.
— Los felicito, ¿Escuchan ese latido tan fuerte? — ellos asintieron — bueno, en si el corazón de un bebé no es así. Lo que están oyendo es el sonido de tres criaturas que se encuentra cargando la señora De Rivera, les puedo decir lo que van a tener si desean saberlo.
— ¡¿Ya se puede saber?! — preguntó un Sebastián entusiasmado — por mí dígalo ya, pero mi esposa