NARRADOR OMNISCIENTE
Lynette no tenía más escapatoria que seguir con su plan de matar al padre de sus hijos, o adentrarse en el juego con él, en donde estaba más que claro que el único ganador iba a ser él, pero todos esos pensamientos quedaron en blanco cuando sus labios se aplastaron contra los suyos. Hace mucho que no los sentía de ese modo tan hambriento, tan seductor.
De la nada, su estómago se contrajo, intentó luchar contra él, le clavó las uñas en el cuello con la intención de que la