82

Desde el día que fue secuestrada Nadia no había sabido que era sentir de nuevo felicidad. La habían tenido encerrada en un cuarto oscuro y pequeño por tantos días y sin un rayo de sol que nunca supo cuantos días habían sido. Después la habían llevado a un recinto donde la habían desnudado y presentado desnuda delante de muchos extraños. No conoció sus rostros pues sus ojos habían sido vendados.

Esa noche había terminado amordazada en una cama, sus manos esposadas, su piel ardiendo y su interior roto con su virginidad. Los recuerdos de ese día siempre habían sido tan vividos que se prometió que nunca le harían eso de nuevo.

Había luchado con uñas y dientes para liberarse, pero esa escena se repitió noche tras noche, solo que estas veces solo podía saber el estado de su cuerpo una vez despertaba en la mañana desp

Capítulos gratis disponibles en la App >

Capítulos relacionados

Último capítulo