Mundo ficciónIniciar sesiónA pesar de todo el entrenamiento al que había sido sometida había algunos aspectos en los que Leticia todavía tenía que trabajar. Uno, era específicamente su lengua. Esa que ahora el alfa devoraba como si fuera lo más sabroso del mundo incluso arañándola con de sus colmillos.
La razón, tenía que evitar que volviera a moverse suelta delante de no solo de este alfa sino de cualquiera. ¿Qué tenía en mente cuando aceptó tener sexo con él? Pues una buena follada porque raciocinio no era.







