Mundo ficciónIniciar sesiónLeticia se quedó sentada en el inmenso mueble esperando que el alfa regresara de la cocina, de donde salía un olor agradable. En el televisor estaban circulando imágenes que por más que se concentrara era imposible que pudiera atenderlas, estaba ansiosa. No acostumbraba a quedarse en otra casa que no fuera la suya o la de Cassandra, y esta no era la de cualquiera, era la de Rayan, aquel con quien se había revolcado en plena calle sin importarle ni siquiera el lugar.
Respiraba pausadamen







