Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeticia estaba tirada completamente sobre el sofá, con la boca abierta y un hilo de saliva corriendo por el costado sin poder contenerlo, un brazo sobre sus ojos, la respiración tan agitada que era doloroso verlo y las piernas abiertas conteniendo la cadera del alfa que se movía sin mesura dentro de ella llevando toda su hombría desde la punta a la base en su interior. A cada embestida no podía evitar soltar un chillido y arquear su espalda y un mar de sensaciones embriagadoras la envolvían.<







