Cassandra estaba segura que se rompería, pero otra vez mantuvo sus labios cerrados. La intensidad de la mirada del alfa y como respiraba le indicaba que este estaba realmente excitado, así que se mantuvo acostada en la cama y abrió más sus piernas hasta que le dolieron para darle el mayor acceso posible. Se había preparado psicológicamente para esa noche y sabía muy bien lo que había, por lo que no se echaría para atrás. Además, que lo necesitaba, aunque estaba dudando de si la preparación habí