Rayan había salido de la ducha y revisaba su celular secándose el cabello con una toalla y otra en la cintura.
-Dime- descolgó al ver el nombre de Gavel.
-Ya Cassandra despertó, ya puede recibir visitas- escuchó al alfa que se oía del otro lado agotado.
-¿Todo bien con ella?- Rayan estaba preocupado por su amigo.
-Está dormida de momento pues se agotó. Luchó contra el rechazo fisiológico que ocasiona la mordida en su cuello y aunque no dijo nada sé que le dolió, pero al menos me dejó abrazarla.