—Se siente muy rico bailar contigo así— dijo Nathaniel— me relaja.
— No deberíamos ir a casa, te veo pasado de copas — dijo ella.
— Querida es nuestra celebración, así que se vale que me emborrache, después pasaré el fin de semana durmiendo para reponer energías — dijo Nathaniel al oído de Charlotte.
Ésta sintió una especie de corriente eléctrica al sentir la voz de Nathan tan cerca, le dió cierto cosquilleo que no pudo evitar estremecer su cuerpo.
— ¿Tienes frío, cariño?— preguntó Nathan con v