— ¡Oh mi amor, que feliz estoy de ver que estás reaccionando! — exclamó ella llena de emoción— ¡Estaba tan asustada!
Él sonrió débilmente, sus ojos se iluminaron y respondió con un susurro:
— ¡Estoy feliz de verte acá amor mío! Ésto fue rudo para mí, pero poco a poco me iré recuperando.
Ella lo beso en los labios, en las manos y dijo:
— No quiero que hagas ningún esfuerzo, el médico ya me advirtió que necesitas estar muy tranquilo y sin estrés para que tu recuperación sea óptima.
— Si amor,