Charlotte iba en la ambulancia con su esposo, la angustia se reflejaba en su rostro, no podía creer que aquello hubiera pasado en pleno juicio, pero es que la osadía de Meredith no conocía límites, allí estaba Nathaniel con una herida de cuidado, en pocos minutos lo estaban ingresando a la sala de emergencias, de inmediato lo llevaron para intervenir y sacar el proyectil que aún permanecía en su cuerpo.
Las horas de agonía para Charlotte y las personas que amaban a Nathaniel fueron de alta ten