El doctor Swan abrió los ojos por la sorpresa y preguntó:
— ¿Y quién lo autorizó a consultar a tu padre?
—Me imagino que Meredith, yo la verdad no estaba muy pendiente de esas cosas papá nunca dió que hacer en materia de salud — dijo Nathan.
— Así es, yo era su médico de cabecera y cuando me enteré que había fallecido, me sorprendió, porque yo había acudido semanas antes por una mala digestión, recuerdo que le pedí a la esposa que realizar exámenes porque no me gustó el color cenizo de su pi