Charlotte sonrió al hombre y saludó:
— Un placer saludarle— dijo ella.
— Lo prometido es deuda mi bella señora— dijo él— ¿Cómo estás Nathaniel?
— Hola tío Joseph, es un placer volver a verte después de tanto tiempo— dijo Nathan.
El rostro de Charlotte se contrajo al escuchar a su esposo llamar "tío" a aquel hombre.
— Quería venir hace mucho, me enteré de la muerte de Jeremiah, pero por no verle la cara a la bruja de Meredith preferí sufrir su ausencia a mi manera— dijo Joseph Craven— sabes e