Los ojos de Dan no dejaban de temblar al igual que su corazón, su querida amiga había regresado, su cuerpo fue más rápido que se cabeza, solo unos pocos centímetros los separaban de ella, Elizabeth había regresado después de tantos años, ¿Pero que le ocurrió a su cabello?
Una sensación de acidez invadía el estómago de Jana, esa niña no desprende el horrible olor a perro, no desprende la asquerosa bendición de ese maldito espíritu de la Luna, ¿Entonces por qué es como ella?
Nicetas está incómodo