Con una hermosa y diabólica sonrisa, la mujer observa a su nieto, solo han pasado algunas semanas pero la ganancia que obtuvo su nieto al parecer no es pequeña, ¿Sus poderes volvieron a crecer?
Plap, la puerta se abre y el padre de Nicetas abre la puerta.
Jana lo mira sorprendida, este hijo suele ser el más reservado y responsable, mientras esa perra sarnosa no estuviera en el medió, es bueno que muriera tratada por el agua.
—¡Nicetas!, ¿Has encontrado la llama? ¿Era un demonio? —pregunta nervi