—¿Estas lista? —pregunta Dan extendiendo su mano.
La sujeto. —No.
—¿Tienes miedo?
De lastimar a papá. —No, es sólo que no le agradó a mi abuela y esta noche no terminará bien.
—¿No confías en tu padre?
—Si lo hago pero no soy tonta tío Dan, sé lo que ha estado haciendo mi abuela, todos los sabemos aunque no lo digamos.
—No le has dicho nada a tu padre para no lastimarlo —concluyó.
Sí, eso es exactamente.
—Sé que no le agrado pero papá insiste que debo ser reconocida.
—¿No lo quieres?
—Mi padre