Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la mañana del día siguiente, Eileen caminaba por los alrededores del jardín, sostenía una sombrilla para cuidar su piel del sol y así parecer más delicada.
Un camino de piedras planas fue su pasarela, las flores la razón de resaltar, y las mariposas sus espectadores, había cumplido un sueño: vivir en la alta sociedad y tener a sus pies al emperador del imperio; sin embargo, su paz terminó pronto al ver a la condesa.Sus ojos se abrieron y su piel se puso más blanca de lo






