Escucho los pasos. Sus pasos posando su mirada en ella, los dos estaban serios, no parecía tener emociones calidad uno del otro.
Sujetó su brazo y antes de que pudiera caminar Bennett le susurró al oído:
—Quita esa cara, sonríe y finge —ordenó
Mordió su labio inferior, pero siguió sus órdenes.
—Sí usted hará lo mismo, estoy dispuesta a hacerlo —comentó y él asintió con la cabeza con la sonrisa ya dibujada en sus labios
Siguieron la luz y había una gran cantidad de nobles aplaudiendo a quien los