Mundo ficciónIniciar sesiónAkem
Ese brillo en los ojos aún no lo ha perdido, sigue siendo esa mujer sensual, decidida y arrogante. Estoy molesto pero a la vez feliz; mi pequeña, mi diosa, mi principessa no murió y no saben lo conmocionado que ando pero me hierve la sangre durante meses lamentando una muerte que en su efecto no ocurrió.
¿Y mis hijos?







