Akem
Llegué hace dos horas a Marsella pero la rabia y el dolor no me ha dejado poder ir a la mansión. Estoy en un bar tomando hasta quedarme sin conciencia, la mujer que tanto amo regocijándose en brazos de otro; que ironía de la puta vida Massimo y Leonardo queriendo alejarla de mi por ser un mafioso y el capo de la mafia italiana también anda detrás de ella eso sin contar al imbécil de Santiago Medina.
— Boss — aparece Raúl — mejor vámonos a la mansión antes de que haga un espectáculo.
Lo mir