Adrian me miraba el cuerpo de arriba abajo, haciéndome sentir que me estaba comiendo viva con sus ojos, haciendo que por un momento deseara que realmente me comiera viva y no solo con su mirada, pero pudo sus manos en mi cintura girando así mi cuerpo para quedar de espalda a él
— Pronto me darás mi heredero, no tengo ninguna duda — me susurro en el oído
— No seas tan creído, con mi cuerpo mando yo – le dije riéndome por lo que acababa de decirme
Después de un intento de follar por parte de Adri