Marco y yo nos fuimos a su país, a Italia, al día siguiente, recibiendonos sus padres con mucha ilusión y mucho amor. Marco ya sabía que íbamos a ser padres, pues se lo dije la noche anterior a subirnos al avión, diciéndoselo él a sus padres, produciéndole una gran felicidad a los dos, ya que Marcó a pesar de que tenía un hermano, el hijo de Marco sería su primer nieto.
— Que alegria hijo, tu esposa es preciosa Marco, ¿de cuanto tiempo estas querida?— dijo su madre
— Más o menos de seis semanas