DONDE HUBO FUEGO... CAPÍTULO 28. Donde hubo fuego...
DONDE HUBO FUEGO... CAPÍTULO 28. Donde hubo fuego...
Y era una burda mentira, cruel y descarada, porque a ninguno de los dos se le ocurrió protestar cuando atravesaron los límites de la propiedad y terminaron dando un largo rodeo por aquellas carreras entre aldeas que casi nadie transitaba, mucho menos después de la medianoche.
Javier sentía las manos de Ximena alrededor de su cintura, junto con la velocidad, el viento, la adrenalina y todo lo que se podía sentir a aquella hora. Cada apretón su