CAPÍTULO 91. Una sospecha terrible
CAPÍTULO 91. Una sospecha terrible
La besó. La besó con pasión, desesperación, amor y todo lo que seguía. Aunque también había un último objetivo que era silenciarla, porque a lo mejor Naiara no se estaba dando cuenta, pero con lo ofuscada que estaba era capaz de soltar cualquier barbaridad frente al abuelo, y aquello del “servicio” daba pie a muchísimas interpretaciones... ¡todas perversas!
Su lengua se hundió en su boca con suavidad, atrayéndola hacia su cuerpo con ese gesto suave de posesión