CAPÍTULO 66. Sin permiso
CAPÍTULO 66. Sin permiso
El pecho de Naiara subía y bajaba con desesperación. Había llamado a sus padres porque a pesar de todo lo que le habían hecho, ella era una buena persona, y porque el abuelo Félix no tenía por qué cargar con la mala relación que había entre ellos. Sin embargo era evidente que su padre se había contentado con preguntarle a un doctor cómo estaba y ni siquiera había pedido verlo.
—¿Cómo puede ser posible que no tenga ni una gota de amabilidad para el abuelo? —murmuró la mu