CAPÍTULO 50. ¿¡Cuándo ibas a decírmelo?!
CAPÍTULO 50. ¿¡Cuándo ibas a decírmelo?!
Podía haber gritado, pero a la persona que realmente quería gritarle era la que se la estaba llevando y la impotencia de Naiara en aquel momento no tenía límites. Si abría la boca se enterarían hasta en el pueblo de que se estaba peleando con Samuel, así que dejó de forcejear mientras él la echaba sobre su hombro como el cavernícola que en el fondo llevaba dentro y esperó a que atravesaran los campos hasta llegar a la casa vieja.
Fue solo cuestión de seg