CAPÍTULO 37. Una aventura peligrosa
CAPÍTULO 37. Una aventura peligrosa
—Tengo que reconocerlo, jamás pensé que iba a llegar a llevarme bien con el Señor Traje y Corbata —se rio Samuel encogiéndose de hombros—. Pero parece que es un hombre derecho y yo por ti haría lo que fuera, renacuajo, incluso hacer un pacto de no agresión con él.
Naiara cruzó los brazos detrás de su cuello y lo acercó para besarlo. Su lengua era coqueta y traviesa, y los labios de Samuel se abrían para ella devorándola con una necesidad que ninguno de los do