CAPÍTULO 25. Un tiempo para dos
CAPÍTULO 25. Un tiempo para dos
Probablemente estuviera esperando gritos, reclamos y hasta que Samuel se sintiera herido de todas las maneras posibles, después de todo, el hombre casi le estaba diciendo que se iba a poner un cinturón de castidad por ella, mientras Naiara le decía que no quería que hicieran público aquello. Sin embargo lo único que obtuvo fue él tomando su mano y regresado a casa sin decir una palabra.
Tenía el ceño fruncido y nervioso, hasta que atravesó la puerta, pero cuando