CAPÍTULO 133. Arrogancia
CAPÍTULO 133. Arrogancia
La arrogancia en el rostro de Francisco desapareció en una fracción de segundo y miró al fiscal con ojos llenos de impresión.
Samuel bajó la cabeza y apretó los labios con un gesto de mudo alivio, porque se lo había recalcado al fiscal muchas veces: la mayor debilidad de su padre era que se creía más inteligente que todos y por lo tanto, intocable; así que mientras creyera que podía demostrar esa superioridad, terminaría soltando la lengua tarde o temprano.
—¡Objeción!