Capítulo 95.
Malía observa la llamarada de rabia que se enciende en los ojos de los miembros de las familias de linaje.
— Lo único que ha conseguido es reforzar la creencia que cada una de las decisiones tomadas durante tres décadas fueron a conveniencia. Si una sacerdotisa se compromete con la conexión divina, no puede procrear porque rompe la santidad de su templo que es su propio cuerpo. — Terminó Malía observando las reacciones de rabia, inconformidad y dolor de los presentes.
Todos comienzan a jadear.