Capítulo 44.
Marek se encuentra en uno de los calabozos observando cómo un cuerpo se balancea de un lado a otro como si fuera un péndulo.
Un cuerpo frío y duro.
— ¿Qué demonios pasó?— Cuestiona.
Gunnar solamente se encoje de hombros haciendo una mueca.
— Tuvimos cuidado de no estresarla demasiado, las criaturas como ella siempre trabajan para alguien más, ya iba a confesar, estaba a punto de hacerlo solo había pedido que estuvieras presente para escuchar la verdad de sus labios.
— Y ¿Por eso fuiste por mí