Capítulo 205.
El grito desgarrador de Malía llega en todas direcciones y su cuerpo parece que va a despedazarse y partirse en dos.
Varios crujidos de distintos huesos partiéndose sin una sola muestra de consideración llegan hacia el macho.
Sus manos se vuelven zarpas, aprieta sus músculos resistiendo el impulso de transformarse en su forma lupina.
Incluso atasca sus colmillos en los labios para concentrarse en otra cosa.
Odiaba saber que un macho que no era el estaba entre las piernas de su mujer.
Su furia y