Capítulo 224.
Marek traga saliva, jamás había estado en esta posición, pero podía hasta agradecer haber quedado de esta manera solamente por la sensación de sentirse cabalgado por una hembra como ella, porque ella era quien cabalgaba.
Todo su cuerpo se concentraba en la sensación de sentir que ella lo domaba.
De forma instintiva, Marek cede el control ante ella.
Las embestidas, los brincos, los jadeos se volvían una especie de reto para ver quién aguantaba más el placer, sin caer en la necesidad de explotar.