Capítulo 19.
Al día siguiente.
La puerta de la habitación de Malía se abre y Benya entra con total confianza.
— Luna, buenos días. He venido para ayudarla a...
— No.
Malía la sorprende saliendo del baño, completamente vestida y preparada.
— ¿Cómo que no?— Cuestiona Benya indignada caminando hacia ella. —Luna, esto es algo que usted no decide. Tengo que ayudarla.
Benya aprieta las quijadas frustrada.
— Tengo que ayudarla a elegir cada uno de sus vestidos, cada una de sus presentaciones. Es mi deber.
— Te de