Capítulo 12.
Días después.
Malía no ha dejado que pensar en la amenaza de la sirvienta rondando en su cabeza.
“Todo, absolutamente todo, tiene que terminar.”
Sus pasos son decididos, pero en el instante en el que llega la unidad de heridos, ella comienza a buscar a la sirvienta, a esa hembra que la había mantenido a la deriva de sus emociones.
Pero ninguno de los rostros que mira ahí se parece al de ella.
Y un suspiro apenas disimulado sale de entre sus labios.
— Dime— se acerca a una de las cuidadoras, de