Capítulo 123.
El corazón de Malía se salta un latido, su mirada inevitablemente el cuerpo de Marek y une todos los puntos.
Esa criatura que se vendía como una víctima indefensa era el verdadero peligro.
Malía contiene el aliento.
Frente a ella, esa mujer sumisa y sobre todo débil e indefensa, era la única que podía destruir su burbuja de felicidad.
Sus manos se van de forma automática hacia su vientre.
“Pequeño cachorro, amor de mi vida, te juro que nadie nos va a separar.”
Como si Bela leyera sus pensamient