Capítulo 177.
Dante se encuentra con el alfa completamente sudoroso, y con una mordida enorme atravesando por completo su pecho, hasta llegar a la mitad de sus huesos.
— Alfa…— Dante se mantiene alerta para enfrentar cualquier ataque.— Solo unas cuantas horas más de viaje y llegaremos al castillo.
Malía se concentra en levantarse.
Está inundada de sangre.
Desesperación y, sobre todo…
Miedo.
Cuando ella llega a su hermano, con la mirada más fría y decidida que la había visto jamás, declara.
— No me importa