Kristen entraba al consultorio, el hombre de cabellera negra, se encontraba sentado, estaba completamente concentrado en su trabajo
Era sin duda un hombre ejemplar, tanto que ella se preguntaba, ¿Cómo era que su esposo no había acudido a él? Ella de verdad hubiese preferido eso
No a que el hijo de satán estuviese cerca de su pequeña hija, su hija, aquella que no tenía permitido ver
Debido a que Axel lo había prohibido, según él, había indicado que ella no era de confiar, que podía decirle algo