—No quiero ir, ¿Quién dice que necesito un nuevo hermano?
Las palabras del pequeño niño no se hicieron esperar por décima vez en el día, en lo que el hombre que lo observaba sentado a su costado, sonrió un poco divertido y hablo en un tono lleno de gracia
—Resulta que tú no mandas querido amigo, tu madre y yo lo encargamos y ya llego, ahora serás hermano mayor y serás un gran hermano mayor…
—No quiero ser hermano mayor…
El pequeño se cruzó de brazos, sin duda alguna tenía el temperamento de