PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Aria se removió lentamente en la cama, con la luz dorada y cálida de la mañana derramándose a través de las altas ventanas del dormitorio principal, bañando todo el espacio en un resplandor suave y luminoso que hacía brillar las sábanas de seda arrugadas. Sus pestañas largas y oscuras aletearon suavemente al abrir los ojos, y lo primero que invadió sus sentidos fue el aroma rico y profundo del espresso recién hecho, mezclado con el olor tentador de la mantequil