PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Noah arañó la superficie debajo de él, cada músculo temblando mientras Arthur lo penetraba con un ritmo salvaje. Sus gritos ya no eran palabras—solo sonidos rotos, la música cruda de ser empujado más allá de su límite y aún ansiar más.
Arthur redujo la velocidad solo para arrastrar su miembro casi por completo, dejando solo la punta dentro, luego embistió hacia atrás con suficiente fuerza para hacer que Noah saltara hacia adelante. Lo repitió una y otra vez, ca