CAPÍTULO 130 - La reclamación de Cordelia. parte 3
Continuó su exploración, su tacto alternando entre cruel y tierno sin que él pudiera discernir ningún patrón. Un mordisco agudo de sus dientes en su omóplato lo hizo gritar, seguido de un beso suave y entreabierto que calmó el dolor. Una serie de nalgadas rápidas y fuertes lo hicieron jadear y gemir, su cuerpo temblando con la fuerza, solo para que ella acariciara suavemente la piel ardiente, sus dedos deslizándose entre sus muslos, provocando, prometiendo.
Se estaba perdiendo, disolviéndose en