UNA SOLA NOCHE. CAPÍTULO 30. Una amenaza
"Despierta, amor, por favor, despierta..."
Rose podía escucharlo a lo lejos, pero el sonido de aquella voz indudablemente la llamaba, así que su corazón hizo un esfuerzo por seguirla.
—Tienes que despertarte, yo necesito una mujer que me pegue y nadie pega como tú, ¿no es cierto? —una media risa mezclada con desesperación se le salió—. ¿Quieres que te amenace? ¿Eso es lo que quieres? ¡Pues si no te despiertas le digo a Hasan que nos case ahora mismo, y cuando te despiertes serás una mujer ofici