UNA SOLA NOCHE. CAPÍTULO 17. Un hombre poderoso
Rose se lanzó de la cama como un resorte y de inmediato y corrió hacia el baño mientras Karim se incorporaba asustado.
—¿Qué pasó?
—¡Voy tarde! ¡Voy tardísimo, muñeco precioso! —le gritó ella y no pudo verlo sonreír todo orondo, pero un instante después él se colaba en el baño, Terminaba de asearse antes que ella y para cuando Rose salió de la habitación ya Karim tenía una taza de café para llevar preparada.
—Yo conduzco, tú solo arregla tus cosas —le dijo y la suerte era que realmente estaban